Modalidades Especiales

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  • "Modalidades Especiales de Compraventa"


    Existe una amplia gama de contratos de trabajo, aunque en la práctica se acaban utilizando sólo uno pocos de ellos. Entre los más utilizados están el contrato indefinido, el contrato temporal, el contrato en prácticas, contrato para la formación y el aprendizaje, contrato de interinidad, contratos para determinados colectivos como por ejemplo personas con discapacidad…, etc.

    Los contratos más comunes o mayoritariamente utilizados son los contratos indefinidos ordinarios (que pueden celebrarse a jornada completa o a tiempo parcial) y los contratos temporales (igualmente a tiempo parcial o a jornada completa). Dentro de los contratos temporales, los más utilizados son los contratos por obra o servicio determinado y los contratos eventuales por circunstancias de la producción.



    Acerca de las Modalidades Especiales


    Los contratos por obra o servicio determinado son aquellos que se conciertan para la realización de una obra o proyecto concreto cuya fecha de término es incierta. Éste tipo de contrato tienen una duración máxima de 3 años.


    Los contratos eventuales por circunstancia de la producción son los que se celebran para atender las exigencias del mercado o la acumulación de pedidos; en este caso, la fecha de término si viene establecida, es decir desde el principio se pacta la fecha de inicio y la de fin de la relación laboral, teniendo en cuenta que la misma no excederá de 6 meses, aunque en algunos casos el convenio permite una duración máxima de 12 meses. Siempre que la duración del contrato haya sido menor a la máxima permitida, se podría celebrar una prórroga del mismo.



    Con la reforma laboral que entró en vigor en el año 2012, se introdujeron cambios importantes en lo relativo al encadenamiento de contratos temporales, ya que se han establecido límites a su utilización, concretamente, el período máximo de tiempo que un trabajador puede ser contratado haciendo uso de contratos temporales es de 24 meses, tomando como referencia un período de 30 meses. Cuando el límite se exceda, el trabajador pasaría a ser indefinido.

    Actualmente, debido a la crítica situación por la que atraviesa la economía, hay ciertos colectivos que se ven más desfavorecidos que otros, y suelen tener mayores dificultades para acceder a la contratación y para disfrutar de condiciones laborales más estables (se ven afectados por la temporalidad de los contratos). Para mejorar esta situación y disminuir a su vez la elevada tasa de desempleo existente, la nueva Ley de Emprendedores ha introducido mejoras con su contrato de apoyo al emprendedor, cuyo objetivo es que los empresarios y PYMES puedan ofrecer una contratación más estable. Con este contrato se incentiva la contratación (ya que éste tiene acceso a bonificaciones en el pago de las cuotas empresariales a la Seguridad Social e incentivos fiscales) y se beneficia al trabajador (ya que consigue mejores condiciones de trabajo, al ser este contrato indefinido, a jornada completa y con una duración mínima de 3 años). El contrato de apoyo al emprendedor se podrá aplicar hasta que la tasa de paro se sitúe por debajo del 15%.



    Vamos a detallar las características y requisitos de este contrato:

    Para empezar, podríamos decir que es un contrato que podrán celebrar las empresas con menos de 50 trabajadores, con un trabajador menor de 30 años o mayor de 45 y que esté inscrito como demandante de empleo. Además si el trabajador es menor de 30 años y es la primera persona contratada por la empresa, ésta podrá beneficiarse también de una deducción fiscal de 3000 euros en la cuota íntegra en el período impositivo en el que acabe el período de prueba, que es de un año.

    Las bonificaciones, en lo que a cuotas empresariales de la seguridad social se refieren, se mantendrán durante todo el periodo de vigencia obligatoria del contrato, es decir, durante 3 años. En el caso en el que el trabajador contratado tenga menos de 30 años, la bonificación total alcanzará los 3.300 euros, empezando por 83,33 euros/mes el primer año, 91,67 euros/mes el segundo año y 100 euros/mes el tercer año. Si el trabajador contratado tuviese más de 45 años, entonces la bonificación ascendería a 108,33 euros/mes durante los 3 años de vigencia del contrato. Estas bonificaciones se verían aumentadas en el caso de que el trabajador sea una mujer contratada para desempeñar sus funciones en un sector en el que esté poco representada.

    Otro tipo de contrato que se ha renovado y que actualmente es muy utilizado es el contrato para la formación y el aprendizaje. Éste ofrece las ventajas de un contrato con escaso coste para el empresario desde un punto de vista de pagos a la Seguridad Social y buenas condiciones de trabajo, formación y adquisición de experiencia profesional para los trabajadores más jóvenes, que son los que tienen mayores dificultades en el actual mercado laboral.

    Los requisitos indispensables que se deben de cumplir para poder hacer uso de este contrato de formación son que la empresa/empresario se encuentre al corriente de sus pagos con Hacienda y con la Seguridad Social y que el trabajador tenga menos de 30 años y no tenga experiencia en el desempeño del trabajo para el cual se le va a contratar. Si el contratado tuviese discapacidad, no se aplicaría límite alguno de edad para la celebración del contrato.

    El contrato se caracteriza porque, dependiendo del cumplimiento de una serie de requisitos, se podrá aplicar reducción de las cuotas de la seguridad social del 100 o el 75%, dependiendo de la plantilla con la que cuente la empresa. En principio, empresas/empresarios con menos de 250 trabajadores podrían aplicar una reducción del 100% de las cuotas de la seguridad social y cuando la plantilla exceda de los 250 trabajadores se podría aplicar una reducción del 75% de las cuotas de la seguridad social. Para que la empresa/empresario pueda acceder a las reducciones en las cuotas de la seguridad social, además el trabajador debe de estar inscrito como demandante de empleo, no haber tenido relación laboral anterior con la empresa/empresario, ni haber estado contratado con un contrato indefinido en los últimos tres meses en ninguna empresa. Si no se cumplen algunos de los requisitos, aún existiría la posibilidad de acceder a un contrato de formación con un coste fijo de Seguridad Social de 97,49 euros mensuales.

    La duración mínima de este contrato es de 1 año, prorrogable hasta dos años más, es decir, la duración máxima es de 3 años. La jornada de trabajo será completa, teniendo en cuenta que durante el primer año el 25% de la jornada se destinará a formación, es decir, 10 horas de las 40 semanales se destinarán a la formación teórica del trabajador; en el segundo y tercer año será el 15% de la jornada lo que se destinará a formación teórica del trabajador. Además, la formación del trabajador, que tiene que ser impartida por un centro de formación homologado contratado por el empresario, será bonificada al 100% en cualquiera de los casos (tanto si se trata de un contrato donde hay reducción de las cuotas de la Seguridad Social, como en el caso de un contrato de formación con coste fijo de Seguridad Social de 97,49 euros mensuales).

    La retribución del trabajador se establecerá sobre el tiempo de trabajo efectivo, es decir, que el trabajador cobraría el 75% del salario que le hubiese correspondido en condiciones normales durante el primer año, y el 85% durante el segundo y tercer año.

    Estos dos contratos que hemos comentado pretenden incentivar que el empresario se anime a contratar a trabajadores jóvenes, y que éstos dejen de ser los que más sientan el impacto negativo de la crítica situación actual. Además incentivan una contratación estable para los trabajadores, dejando a un lado la precariedad y temporalidad de la mayoría de los contratos que se celebran actualmente.